Brilla Billy Joel en el Choliseo
- Filed under: Reseñas
- Date: May 1,2008

Alexis Sebastián Méndez / Primera Hora
Menos mal que Billy Joel regresó a Puerto Rico. La última vez que el artista nos visitó, ofreció un concierto que logró salvarse solamente por la excelencia de las composiciones del cantante y músico de Nueva York, dejando un sentido de desilusión a los muchos fanáticos que disfrutan las melodías de una de las figuras más importantes del rock & roll.
Pero su concierto de la noche del martes 29 de abril, en el Coliseo de Puerto Rico, deja una marca emocionante para los admiradores de Joel, los cuales son muchos, si consideramos la concurrida asistencia al Choliseo, a pesar de que el artista no ha grabado un disco de rock en 15 años. Billy Joel ofreció un formidable despliegue musical, mostrando mayor contacto con el público y un espectáculo inolvidable. En otras palabras, fue un concierto elegante y vivo.
El artista arrancó con “Angry Young Man”, la cual históricamente ha sido su himno de apertura por excelencia. Entonces llevó al público por 20 años de éxitos, con mayor énfasis en los discos “52nd Street” y “The Stranger”, sin duda las dos mejores producciones de su carrera. En tercer lugar predominó su disco “Glass Houses”.
Acompañado de teclado, batería, guitarra, bajo, una sección de viento y otra de percusión, así como, por supuesto, su piano, el artista nos llevó por números populares como “My Life”, “Zanzibar”, “New York State of Mind”, “Allentown”, “Don’t Ask Me Why”, “Movin’ Out”, “Innocent Man”, “Scenes from an Italian Restaurant”, “A Matter of Trust”, “Keeping the Faith” y “Only the Good Die Young”, entre otras.
El público jamás bajó la energía, y pareció disfrutar cada una de las piezas escogidas para el concierto. Pero ciertos números se destacaron en la reacción de los presentes. Estos fueron: “Just the Way You Are”, “Honesty”, “She’s Always a Woman”, “River of Dreams”, “It’s Still Rock & Roll to Me” y “You May Be Right”.
Por supuesto, la canción culminante para los presentes fue “Piano Man”, la cual Billy Joel utilizó para cerrar su concierto. Todo el público pudo acompañarle durante la extensa melodía, algo que no puede decirse de “We Didn’t Start the Fire”, la cual su público no ha podido memorizar en 19 años.
Quizás la selección más inusual fue la inclusión de “Highway to Hell”, en la cual se limitó a tocar la guitarra, mientras que un cantante invitado, que parecía un hermano menor de Meat Loaf, intentó vanamente sonar como el cantante de la banda AC/DC.
El público lució satisfecho con la experiencia, y con muy buenos motivos. Gracias a los productores y al mismo Billy Joel por permitirnos a sus fanáticos recordarle como la estrella de altura que es.
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