Más de Rush

  • Author: Administrator
  • Filed under: Reseñas
  • Date: Apr 15,2008

Joel Ortiz Rivera/El Nuevo Día
13-Abr-2008

El recital ofrecido por Rush el viernes en el Coliseo de Puerto Rico era en sí memorable porque era la primera vez que el histórico trío canadiense se presentaba en la Isla y porque era la primera fecha de la segunda etapa de la gira Snakes And Arrows.

Pero al final de la noche hubo otra razón: el espectáculo ofrecido por la veterana banda debe estar entre los mejores que jamás se hayan visto en nuestro terruño.

Simplemente fue una noche de calidad y cantidad; de un despliegue visual sobre tarima a la par con la interpretación y la energía; de sonido impecable y una producción que corrió como un fino reloj durante tres horas.

Y todo eso sin siquiera tocar el hecho de que el público tuvo de frente a tres de los más venerados, respetados e influyentes intérpretes de rock de los últimos 30 años, como lo son Neil Peart, Geddy Lee y Alex Lifeson.

Pautada para iniciar a las 7:30 p.m., una hora incómoda para muchos -y más un viernes-, la velada pareció arancar con el pie izquierdo, principalmente para periodistas y fotoperiodistas que se quedaron fuera sin explicación ni alternativas debido a las estrictas reglas de la producción de la banda, según alegaron miembros de la producción local. Ni hablar de los problemas en el estacionamiento.

Pero cercano a las 8:00 p.m. un vídeo introductorio tipo pesadilla y mostrando a los miembros de la banda, alertó sobre el inminente inicio, que se concretó con los clásicos acordes de Limelight. Y el sonido de esos acordes tuvo la misma pureza y claridad hasta que sonó la última nota de YYZ, el esperado tema que cerró la noche a las 11:18.

En el orden siguieron los temas Digital Man, Ghost of A Chance, y Mission tuvo una introducción hablada de parte de Lee, quien saludó a los presentes en español.

“Buenas tardes…o buenas noches”, pronunció Lee, quien lució durante la noche camisetas con el nombre de Puerto Rico. “Es grandioso estar en su bella isla”.

Freewill, el próximo tema, volvió a arrancar grandes aplausos y vítores, antes de pasar a The Main Monkey Business, The Larger Bowl -ambas del disco Snakes and Arrows. Pero Red Barchetta se convirtió, hasta ese momento, en la más aplaudida.

Como parte de la creativa y humorística propuesta presentada por Rush, la cual incluyó un espectacular despliegue de imágenes de vídeo, luces, rayos láser, explosiones, llamas y, más que nada, energía, la batería de Peart giró 180 grados para que, durante el tema The Trees, este utilizara una versión electrónica de su instrumento.

La primera parte del show cerró con Between The Wheels y Dreamline. Entonces Lee, cuyos amplificadores eran tres máquinas de asar pollo tipo ‘rotisserie’ atendidas por un chef intermitentemente, anunció el receso, que duró desde las 9:15 hasta las 9:40.

Al regreso, utilizando otro vídeo, la banda entró a los temas de Snakes And Arrows, e interpretaron de manera seguida Far Cry, Working Them Angels, Armour And Sword, Spindrift y The Way The Wind Blows. Pero el que se durmió fue despertado con Subdivisions.

“Hemos estado toda la semana en el área de San Juan y todos han sido muy amable y muy amistoso”, dijo Lee antes de Natural Science. “Así que gracias Puerto Rico”.

Llamaradas adornaron la canción Witch Hunt, antes de que el usual solo espectacular de Peart fuese introducido como parte de Malignant Narcissism. Al terminar, Lifeson interpretó el tema instrumental Hope para llegar al momento culminante de la noche: The Spirit Of Radio, 2112/The Temples Of Syrinx y Tom Sawyer, este último presentado por los personajes de South Park.

Aunque se despidieron y salieron de tarima, a los dos minutos regresaron para interpretar One Little Victory, A Passage To Bangkok y YYZ, cerrando así una experiencia audiovisual como pocas se han visto en suelo boricua.




Leave a comment

You must be logged in to post a comment.

ad 300px

Recent comments

  • None found

Coming soon:

Links

Tickets